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martes, abril 17, 2007

Nuevos Fenómenos en el Sol

Imágenes recientes del observatorio espacial Hinode revelan una inesperada actividad en la cromosfera solar.

Marzo 21, 2007: Esto es suficiente para hacerlo saltar de su asiento: Un vórtice magnético —casi tan grande como la Tierra— atraviesa el monitor de su computadora a toda velocidad, retorciéndose y doblándose para luego estallar bajo la forma de una potente llamarada solar. La nave espacial japonesa Hinode registró un estallido similar el 12 de enero de 2007.

Arriba: Una llamarada en la cromosfera solar, registrada por la nave espacial Hinode, de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), el 12 de enero de 2007.
"Apenas me contuve para no saltar de mi asiento", dice John Davis, experto en física solar del Centro Marshall para Vuelos Espaciales (Marshall Space Flight Center), de la NASA.
Davis es el investigador principal del proyecto Hinode —cuyo nombre en idioma japonés significa ‘amanecer’— auspiciado por la NASA. La nave espacial fue lanzada en septiembre de 2006 desde el Centro Espacial Uchinoura, en Japón. La misión tiene como propósito estudiar las manchas y las llamaradas solares. El Telescopio Óptico Solar de Hinode, al cual algunos astrónomos llaman "el Hubble del Sol", produce imágenes extremadamente claras, con una resolución de 0,2 segundos de arco.(A modo de comparación: 0,2 segundos de arco representan un ángulo muy pequeño, aproximadamente del mismo grosor que tiene un cabello humano visto desde una distancia de 100 metros.) "En la actualidad, grabamos videos como este todo el tiempo", afirma Davis.
Las imágenes de este video en particular son fabulosas, pero lo que resulta aún más impresionante, señala Davis, es el lugar donde se desarrolla la acción —la cromosfera del Sol. "Solíamos pensar que la cromosfera del Sol era un sitio en donde no ocurría prácticamente nada, pero Hinode está acabando con esas ideas equivocadas".
El término cromosfera significa ‘esfera de color’. Los astrónomos del siglo 19 utilizaron ese nombre para referirse a la franja angosta y extremadamente roja de la atmósfera solar que veían asomarse por detrás de la silueta lunar durante los eclipses de Sol. El color proviene de la abundante cantidad de hidrógeno que hay en la cromosfera, la cual emite luz a una longitud de onda de 6563 angstroms, también conocida como luz de "hidrógeno alfa". El telescopio de la nave espacial Hinode está equipado con filtros ajustados para detectar específicamente este color.
Derecha: La cromosfera solar como la veían los astrónomos del siglo 19 durante un eclipse solar. Crédito de la fotografía: Vic y Jen Winter. [Más Información]
La vista desde el espacio es realmente impresionante. La cromosfera se asemeja a una gruesa alfombra cuyos ‘hilos de magnetismo’ sobresalen en forman de arco desde la superficie. Las imágenes tomadas por la nave espacial Hinode muestran el balanceo de estas fibras, movimiento que parece provocado por una suave brisa. Pero no hay nada suave, sin embargo, en la manera en que estas espículas salen disparadas desde la fotosfera hacia la cromosfera. "Son chorros de gas del tamaño del estado de Texas'', explica Davis. ''Se levantan y vuelven a caer a intervalos de 10 minutos".
Y luego se producen las explosiones. "El hecho de que Hinode pueda observar las llamaradas solares que tienen lugar en la cromosfera es muy importante", dice Davis.
El origen de las llamaradas solares es un misterio. Hace mucho tiempo que los investigadores saben que las llamaradas se desarrollan debido a las inestabilidades magnéticas que se producen cerca de las manchas solares. Sin embargo, y a pesar de que las manchas solares han sido tema de estudio durante siglos, todavía nadie ha podido predecir el momento exacto en el cual se producirá una llamarada. Esto representa un problema para la NASA porque los astronautas, durante su estadía en el espacio, son vulnerables a la intensa radiación y a las partículas de alta energía ocasionadas por estas explosiones. Un sistema preciso para realizar pronósticos podría salvar la vida de estos exploradores del espacio.
Quizás la nave espacial Hinode esté apuntando hacia la zona correcta donde nacen las llamaradas. Si así fuera, "podría enseñarnos cómo es el mecanismo de las llamaradas y esto podría mejorar nuestra capacidad para predecirlas".
Mientras tanto, sujétese bien a su asiento y disfrute del espectáculo.

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